El cepillado del niño


Tu hijo se habituará más fácilmente a cepillarse los dientes si desde muy pequeño se le ha enseñado :

  • Desde la erupción de los primeros dientes (sobre los 6 meses), acostúmbrate a cepillar los dientes de tu hijo tras cada ingesta con un cepillo sin pasta, o bien a limpiarlos con una gasa húmeda.
  • A partir de los 18 meses aproximadamente el niño puede empezar a "jugar a cepillarse": tras cada comida se cepilla los dientes mientras tú vas contando a diez o a veinte, o mientras suena alguna canción que le gusta. Después el padre/madre ha de cepillarle, idealmente mientras contamos en voz alta. 
  • A partir de los 3-4 años se le puede añadir un poquito de dentífrico. Si le disgusta el sabor, seguir usando el cepillo sólo mojado en agua.
  • A partir de los 5-6 años, y siempre bajo la supervisión del dentista, además de cepillarse con pasta adecuada para su edad puede empezar a utilizar colutorios fluorados por la noche, para prevenir la caries. A esa edad hay niños que ya son capaces de cepillarse los dientes bien, sin necesidad de que los progenitores realicen el "repaso".


Además, recuerda:
  • El cepillado debe hacerse idealmente después de cada comida (desayuno, comida, merienda, cena). Si come en el colegio, por lo menos asegúrate de que se cepilla tras el desayuno, tras la merienda de la tarde y después de cenar.
El fin de semana no hay excusas, acostumbra a tu hijo a cepillarse tras todas las ingestas.
  • Evita el picoteo: si el niño no para de comer, tendrá los dientes siempre sucios.
  • Dale a tu hijo alimentos poco cariogénicos
  • Si lo tolera bien, mejor el cepillo eléctrico.