La primera visita de tu hijo

La primera visita de un niño al dentista puede ser una experiencia grata, o traumática, y eso puede condicionar todo su comportamiento en el futuro. Conviene tener en cuenta que es un espacio desconocido, con instrumentos extraños y gente desconocida, donde puede sentirse atemorizado.

Por eso, si queréis que vuestro hijo se acostumbre a visitar al dentista sin miedo ni aprensión, es conveniente seguir unas sencillas pautas:

  • Lo ideal es que el niño vaya simplemente a revisiones, antes de tener ningún problema que requiera tratamiento, de ese modo el día que haya que realizar una visita más compleja el niño ya confía plenamente en el equipo. Esperar a que nuestro hijo tenga dolor para llevarle al odontólogo no es una buena opción.

  • El día antes de la primera visita, avisadle : "Mañana iremos a ver al dentista, que es el/la médico de los dientes, te mirará los dientes, la lengua,... y será muy divertido" . Llevar al niño por sorpresa a la consulta puede generarle miedo.

  • Evitad a toda costa frases como "no te hará daño", "no te pinchará","no notarás nada", etc etc . Hasta los niños más pequeños captan rápidamente el mensaje de las frases en negativo. 

Es preferible decir frases en positivo como "ir al dentista es muy divertido", "tiene una silla mágica que sube y baja", "si le abres muy grande la boca te regalará un globo",..

  • Si el niño está muy atemorizado, es conveniente que nos aviséis antes, para tenerlo en cuenta. En ocasiones los niños pueden necesitar dos o tres visitas, muy breves, para ir tomando confianza.  

  • Algunas veces es útil que primero el padre o la madre se siente en el sillón y se hace un pequeño simulacro de exploración, riendo y comunicando al niño lo divertido que es, de esa forma el niño ve que no pasa nada y que sólo ha de "abrir la boca y dejar que le cuenten los dientes".

Si el niño tiene hermanos mayores es aconsejable que acuda de acompañante a las revisiones de sus hermanos/as, para ir familiarizándose con el espacio.

  • Jamás amenacéis a los niños en casa con frases como "si no te lavas los dientes te llevaré al dentista y te los arrancará" . Siempre transmitidle al niño que el dentista es alguien que le cuida, que se preocupa por él, es su amigo.